Reducir el impacto climático de la ganadería ya no es un desafío que Chile enfrenta solo. A través del proyecto GANASUR, investigadores y productores de Chile, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay están coordinando estrategias conjuntas de mitigación de gases de efecto invernadero para el sector de carne bovina.
La iniciativa, liderada en el país por INIA, se enmarca en un Taller Virtual Regional donde se evaluaron y seleccionaron alternativas realistas y aplicables para productores de la región, con cofinanciamiento de PROCISUR y la Iniciativa Agricultura Climáticamente Inteligente del gobierno de Nueva Zelanda, en el marco de la Global Research Alliance.
Según los investigadores involucrados, la colaboración entre sector privado, academia y entidades de investigación es clave para asegurar el futuro del sector ganadero en el Cono Sur.
Qué significa esto para el productor chileno
Chile no está desarrollando estas estrategias de forma aislada: se están validando en conjunto con países de condiciones productivas similares, lo que aumenta la probabilidad de que las prácticas recomendadas sean realmente aplicables en el campo, y no solo teóricas.
Además, INIA ya trabaja en soluciones concretas que apuntan en la misma dirección: por ejemplo, el desarrollo de capacidades en tecnología NIRS, que permite evaluar en minutos la calidad nutricional del alimento animal, reduciendo la dependencia de insumos importados y mejorando la eficiencia productiva.
La ganadería sostenible no es una tendencia aislada: es un trabajo conjunto entre ciencia, productores y cooperación internacional, y Chile es parte activa de esa conversación.
Fuente: INIA, proyecto GANASUR — Instituto de Investigaciones Agropecuarias de Chile, 2026.